Higiene de las mascotas: cómo lavar correctamente al perro. - Tienda de Mascotas Zoo Picasso
370
post-template-default,single,single-post,postid-370,single-format-standard,bridge-core-2.8.6,qode-page-transition-enabled,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1300,footer_responsive_adv,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-27.0,qode-theme-bridge,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-6.6.0,vc_responsive
Higiene de las mascotas

Higiene de las mascotas: cómo lavar correctamente al perro.

Bañar a tu perro es una obligación porque, en primer lugar, ayuda a mantener el pelaje limpio, previene posibles afecciones de la piel y, en segundo lugar, porque mantiene tu casa limpia. Los veterinarios señalan que el baño debe realizarse a partir de cierta edad y con cierta frecuencia, dependiendo de la raza del perro, siguiendo unos sencillos pasos a la hora de lavarlo.

A veces el baño puede hacer más daño que bien:

Muchos propietarios de perros los bañan por el olor o porque piensan que el baño es el método más eficaz de desparasitación. Pocos saben que la piel de las mascotas, y por tanto de los perros, es diferente a la de los humanos. En el caso de los perros, uno de los factores más importantes que protegen su salud contra la dermatitis y otros problemas cutáneos es la capa de grasa que actúa como barrera inmunitaria. El lavado frecuente deja a su perro sin su escudo protector natural, exponiéndose a posibles afecciones de la piel.

Si queremos deshacernos del desagradable olor del pelaje, los veterinarios recomiendan los champús en seco. Sin embargo, estos también deben utilizarse con moderación y nunca los destinados al uso humano.

En cuanto a los lavados repetidos, hay que señalar que este proceso hace más daño que bien. Los tratamientos externos más eficaces contra los parásitos son los que se administran en forma de gotas directamente sobre la piel del perro, en la zona de la nuca, y que actúan como barrera contra los parásitos externos precisamente por la capa de grasa del animal. Al lavar al perro, el tratamiento de este tipo suele ser ineficaz.

Con qué frecuencia hay que lavar al perro:

En el caso de los perros, la edad ideal para iniciar la rutina del baño es a partir de las 8 semanas de vida. Hasta esta edad, los veterinarios recomiendan utilizar toallitas especiales para cachorros, productos que se pueden encontrar en farmacias veterinarias o tiendas de animales, o, más sencillamente, una toalla húmeda.

En el caso de los perros adultos, los médicos recomiendan lavarlos 3 ó 4 veces al año, dependiendo de la longitud del pelo:

Los perros de pelo corto se lavan una media de 2 veces al año
Los perros de pelo largo deben ser lavados una vez cada 3-4 meses

Cómo lavar a tu cachorro:

Como la piel de los perros es diferente y tiene un pH específico, los médicos sólo recomiendan utilizar champús especiales para perros, nunca productos para humanos. En las farmacias veterinarias y en las tiendas de animales se pueden encontrar champús y acondicionadores para cachorros, según el tipo de pelaje.

A la mayoría de los perros les encanta el agua y no les importa que los laven, pero puede ocurrir que la ducha o la temperatura del agua no sean de su agrado, y en esos casos lavar a tu mascota puede convertirse en un montón de intentos convincentes e infructuosos de terminar lo que te propones. A continuación, algunos consejos para evitar esta situación:

    • Cepille a su perro antes y después de lavarlo para evitar que el pelo se apelmace;
    • Para evitar que su pata resbale, utilice una alfombra de goma en la bañera;
    • Compruebe la presión y la temperatura del agua. Demasiada presión y el ruido del agua hacen que el cachorro esté inquieto. Para evitar que tu cachorro se asuste o se agite, no dirijas el chorro de la ducha directamente al pelaje, sino que introduce la mano para reducir las molestias;
      Después de mojar el pelaje de su perro, lávelo con champú, pero tenga mucho cuidado con los ojos y las orejas. Después del champú, aclarar bien;
    • Por último, seca bien el pelaje del perro con toallas secas. No utilice un secador de pelo. El ruido que hace la máquina y la sensación de que el aire caliente entra en contacto con el pelaje pueden causar miedo e incomodidad.

 



× ¡Pide tu cita!